Ir de Salcajá a Quetzaltenango en bicicleta para la nueva normalidad  

La municipalidad promoverá el uso de la bicicleta como parte de su plan de movilidad posterior a la pandemia.

Salcajá promueve el uso de la bicicleta como estrategia para prevenir la propagación de la COVID-19. Foto: Facebook municipalidad de Salcajá.

 

Por Claudia Palma

 

El martes se realizará la prueba piloto de la nueva ciclovía que inaugurará la municipalidad de Salcajá, Quetzaltenango, como parte del plan de “la nueva movilidad pos Covid”, indicó el jefe de la comuna, Miguel Ovalle.

El transporte público en el lugar, como en el resto del país, está fuera de servicio. La ciclovía será una alternativa para facilitar la movilización de 200 personas en sus primeros días, según cálculos del alcalde.

Conectará los parques de Salcajá y el central de Quetzaltenango, y atravesará parte de la ruta CA 1, un recorrido de ocho kilómetros. Gestionan los permisos correspondientes a la Dirección de Caminos del Ministerio de Comunicaciones. “Es una alternativa saludable y que promueve el distanciamiento físico”, asegura Ovalle, también presidente de la Asociación Nacional de Municipalidades (Anam).

Alejandro  García es arquitecto y un experto en ciclovías. Al finalizar la pandemia y las medidas sean levantadas, “el transporte público no funcionará al cien por ciento y mermará la cantidad de gente que puede movilizarse”, explica. Es por esta razón que los vehículos de movilidad suave –como las patinetas, los patines, las bicicletas entre otros  que van a velocidad baja– adquieren una  importancia especial.

 

Ciclovías del valle

 

La idea de la ciclovía de Salcajá es parte de una propuesta denominada “ciclovías del valle de Xela” que pretende conectar otros municipios cercanos como Olintepeque, La Esperanza y Cantel.

“Quetzaltenango es una ciudad grande, pero aún está a tiempo de convertirse en una ciudad cercana y de a pie”, comenta García.

La ventana de tiempo que en esta temporada ofrecen las restricciones de circulación y horarios es ideal para realizar esta clase de cambios como la que plantea la comuna de Salcajá. Y probablemente no tengamos otra en cien años, agrega.

“A la postre, lo ideal sería construir un camellón vegetal que proteja a los ciclistas, esto es recomendable cuando las ciclovías de interconexión, como esta, atraviesa carreteras en las que los vehículos superan los 90 kilómetros por hora”,  recomienda García.

La ciclovía es uno de esos proyectos que los arquitectos denominan de urbanismo táctico. “Esos cambios estructurales que se planifican para lograr cambios de costumbres y hábitos”.

 

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