En medio de la pandemia, cinco municipalidades mejoran sus campos de fútbol

Las alcaldías otorgaron Q402 mil a reparaciones y remodelaciones de canchas deportivas, y una de ellas lo catalogó como compra por la emergencia de COVID-19.

Excavación en el campo de fútbol del caserío “El Porvenir” en Guanagazapa. Foto: Facebook Municipalidad de Guanagazapa.

 

Por Carmen Maldonado

 

El 11 de junio se cumplieron 85 días de movilidad restringida en Guatemala. Mientras tanto, hierro, cemento y arena son solo algunos de los materiales que las municipalidades de San Cristóbal Acasaguastlán, Raxruhá, Guanagazapa, Tiquisate y Esquipulas Palo Gordo adquirieron durante este período para remozar sus campos de fútbol.

Durante la cuarentena, la municipalidad de Tiquisate, Escuintla, gastó Q89 mil 630 en el mejoramiento del campo de fútbol Tecún Umán, ubicado en la zona 2 del municipio. El trabajo consistía en instalar portones, renovar las columnas de cemento, reemplazar la malla de protección y restaurar el sistema de alumbrado que rodea a la cancha. Además, en el portal Guatecompras catalogó la adquisición como “compra directa con oferta electrónica ley de emergencia COVID-19”, modalidad que ampara las adquisiciones de instituciones estatales para cubrir necesidades mientras dura el estado de calamidad.

“Estamos en el momento en que no se puede hacer eso, pero como ya lo teníamos planificado, lo estamos trabajando”, dice Julio César Contreras, encargado de compras de la comuna. Justifica que se mejoró el campo de fútbol porque los pobladores van a caminar allí y los dejan pasar hasta la gramilla “para entretenerse”, entonces deben tener las instalaciones adecuadas para poder pasear con tranquilidad.

A dos horas de Tiquisate, en el mismo departamento, se encuentra Guanagazapa, cuya municipalidad también mejoró uno de sus campos de fútbol, ubicado en el caserío “El porvenir”. En él se hicieron trabajos de excavación y rodadura por un costo de Q89 mil 904. El alcalde, Weimer Reyes, niega que se hayan hecho reparaciones mayores en el campo de fútbol “por la situación del país” y dice que solo se le da mantenimiento básico, sin reparaciones grandes: “nosotros lo único que hemos mandado a hacer es chapear la grama”.

Según la ley de contrataciones del Estado, el plazo mínimo de recepción de ofertas en un concurso bajo el régimen de compra directa no puede ser menor a un día hábil. Reyes asegura que todos los concursos publicados por su municipalidad, incluyendo este, han cumplido con el plazo que estipula la ley. Sin embargo, el portal Guatecompras refleja que el concurso para mejorar el campo duró tres horas y se presentó solamente una oferta.

Desde inicios de la pandemia, se evidenció la falta de agua entubada, ya que dificulta tomar la medida de prevención más recomendada: lavarse las manos constantemente. El censo poblacional 2018 indica que en Guanagazapa dos de cada diez hogares no cuentan con esta facilidad y obtienen el agua a través de chorros comunitarios, ríos o esperan a que llueva para poder surtirse. El problema aumenta en Tiquisate, donde seis de cada diez familias no tienen tuberías.

 

Donde abunda el analfabetismo

San Marcos tiene 30 municipios y entre estos se encuentra Esquipulas Palo Gordo, situado a siete kilómetros y medio de la cabecera departamental. Según datos del censo poblacional 2018, el 68 por ciento de sus 10 mil 687 mayores de siete años no asiste a la escuela.

El alcalde de este municipio, Exadillas Ramos, también invirtió en su campo de fútbol. El 29 de mayo arrendó una retroexcavadora por 256 horas para nivelar la cancha ubicada en el parcelamiento “La lucha”. El director de planificación municipal, Josué Mérida, dice que la comuna no ignora las necesidades de la comunidad, pero “aprovechando la oportunidad, hay que arreglarlo para cuando todos vuelvan a entrar”. Para esto se gastaron Q89 mil 436.

En Raxruhá, Alta Verapaz, cuatro de cada diez personas son analfabetas, y en San Cristóbal Acasaguastlán, El Progreso, siete de cada diez no asistieron a la escuela o a algún centro educativo de cualquier tipo.

La municipalidad altaverapacense gastó Q88 mil 940 en la compra de cemento, arena, piedrín y materiales para mejorar el campo de fútbol del caserío “Nueva Palestina”. La comuna de San Cristóbal Acasaguastlán, por otro lado, el 17 de marzo pagó Q22 mil 800 por mejorar las canchas ubicadas en la aldea “Manzanotal”, y dos meses más tarde pagó otros Q22 mil para alquilar retroexcavadoras que servirían para arreglar el campo de fútbol de la aldea “Estancia de la Virgen”.

El acuerdo 10-2020 de la municipalidad de San Cristóbal Acasaguastlán justifica la última inversión diciendo que se debía hacer “para que los jóvenes puedan realizar actividades deportivas y así alejarse de los vicios”.

En total, las cinco municipalidades han gastado Q402 mil 760 en mejorar sus instalaciones deportivas en lo que va de la cuarentena.

 

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