Chicamán, el municipio que adoptó a vecinos de Quejá afectados por Eta

La alcaldía gestionó maquinaria y compró combustible para abrir el paso de la carretera y darles un albergue. Se organizó para entregarles comida.

El alcalde Pedro Gamarro entrega colchonetas a pobladores de Quejá que se albergan en la aldea Chixoy, Chicamán. Foto: Facebook.

 

Por Isaias Morales

 

La municipalidad de Chicamán y los vecinos de la localidad albergaron a al menos 224 vecinos de la aldea Quejá, San Cristóbal, de Alta Verapaz, damnificado por la tormenta Eta.

La cabecera del municipio dista a 27 kilómetros de Quejá. “No estamos tan cerca, pero tampoco podíamos dejarlos ahí abandonados”, dice el alcalde de Chicamán, Pedro Gamarro Morales.

Lo primero que realizó la comuna, cuenta el funcionario, fue pedirle a la dirección de Caminos maquinaria para retirar los derrumbes que impedían el paso de la ruta que conecta a este municipio de Quiché con San Cristóbal Verapaz.

Se trata de un tramo de terracería por el que los primeros tres días tras la tragedia no fue posible transitar. La comuna pagó el combustible de la maquinaria proporcionada por Caminos y posterior a ello albergó al primer centenar de vecinos de Quejá.

Según datos del censo, de las 141 viviendas que registra esta aldea el 40 por ciento son de paredes de madera. Además, el 90 por ciento de hogares tiene la tubería fuera de su vivienda para surtirse de agua.

Ante los daños en sus viviendas la comuna habilitó un albergue en la escuela urbana oficial mixta del casco urbano. En un video publicado por la página Central de Noticias Chicamán se observó que grupo de maestros locales realizó dinámicas con niños originarios de Quejá la mañana del sábado mientras la comuna les gestionaba apoyo.

La población se organizó para entregar comida por turnos a los albergues en distintos tiempos de comida.

Pide terreno y vivienda

La alcaldía no solo auxilia a vecinos de Quejá, sino también a los propios de Chicamán. Gamarro explicó que pidió a la gobernación departamental gestionar ante el Gobierno la compra de un terreno y un proyecto de viviendas para los afectados de su municipio.

El gobernador Otto Macz Ixan indicó que entregó colchonetas y tinacos a Chicamán, pero en el caso de los víveres “no es de la noche a la mañana. Los alcaldes deben hacerme la petición, lo cual ya está hecho. Es un proceso que se hace así porque lo pide la Contraloría y por transparencia. También pedimos al Mides (ministerio de Desarrollo Social) para que nos apoyen con raciones de alimentos”, indicó.

La comunidad de Jumuc fue la más damnificada por las lluvias, donde según el alcalde, la mayoría de las casas son inhabitables. Es un poblado que registra 81 viviendas, de estos el 87 por ciento son de madera en las paredes, según datos del INE.

Para apoyar a los albergues habilitados la comuna compró 50 quintales de maíz para los damnificados que se resguardan en el municipio, según el alcalde, aunque al cierre de esta nota no se encontró el gasto en Guatecompras.

Gamarro Morales ocupa por tercer período no consecutivo el cargo de alcalde. Gobernó tras llegar con el Frente Republicano Guatemalteco (FRG) de 2008 a 2012 con la misma agrupación y en este período volvió al puesto con la Unidad Nacional de la Esperanza.

Su municipio está en alerta amarilla en el semáforo del ministerio de Salud para monitorear casos de COVID-9. Registró un caso entre el 16 al 29 de octubre.

 

Recuerda leer: “Encontramos que hay deficiencias en algunas municipalidades que no nos han reportado”

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