Anam, ese trampolín político para saltar del municipio a todo el país, parte 1

Esta entidad se resiste a ser fiscalizada, aunque sobreviva con más de Q12 millones provenientes de fondos públicos. Su anterior presidente Edwin Escobar y una decena de colaboradores la utilizaron como plataforma para inscribir su partido político.

Edwin Escobar se reeligió en la presidencia de la Anam con 209 votos de 313 alcaldes que asistieron hace dos años. Foto: Anam.

Por Isaias Morales

La presidencia de la Asociación Nacional de Municipalidades (Anam) es el epicentro de la disputa política de los alcaldes del país cada dos años, similar al reñido cabildeo de los diputados en el Congreso para elegir a su junta directiva.

Esta institución, que comparte sus sedes con el Instituto de Fomento Municipal (Infom) en la zona 9 de la capital, cobró mayor protagonismo político en los últimos cuatros años.

A cambio, ganó más cuestionamientos porque su presidente, Edwin Escobar, y al menos 12 trabajadores, la utilizaron de plataforma electoral para Prosperidad Ciudadana (PC), un partido cuyo discurso de campaña se centró en priorizar a los gobiernos locales.

Escobar gobernó Villa Nueva en los períodos 2012-2016(Creo) y 2016-2020 (Lider); en el segundo mandato tomó las riendas de la Anam.  Durante su gestión el presupuesto de la asociación aumentó a casi Q13 millones, lo cual le permitió contar con hasta 76 asesores que distribuyó en ocho regiones del país.

 

En paralelo, sus principales colaboradores de la Anam inscribieron en 2018 a PC ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE) tras alcanzar los 22,671 afiliados mínimos que la Ley Electoral exige para ser partido. El proceso lo hicieron en menos de cinco meses.

La Contraloría General de Cuentas (CGC) y el Procurador de Derechos Humanos (PDH) le reprochan a la Anam su falta de transparencia porque no rinde cuentas de los fondos que utiliza.

Este es un recuento de la entidad creada por Manuel Colom Argueta hace 50 años, y que hoy representa una pugna de poder entre jefes ediles para lograr réditos políticos, imagen y evitar ser fiscalizados.

 

Equipo de confianza

El rostro más visible de la dirigencia de Prosperidad Ciudadana antes de que Edwin Escobar confirmara su candidatura presidencial era Anita Kristenssonn, actual secretaria administrativa de la Anam, y del partido. El cargo en la asociación lo ocupa desde febrero de 2016, el cual dejó de manera temporal entre enero y junio del año pasado durante la campaña. En julio volvió.

Kristensson y Juan Carlos Garrido López, son dos de los fundadores del partido inscrito por el TSE, el 13 de diciembre de 2018. Garrido trabajó en la Mancomunidad del Sur junto a Escobar y luego pasó a colaborar en la Anam como secretario de coordinación regional, uno de los puestos que le permite tener contacto directo con las ocho subsedes de esta entidad habilitadas desde hace dos años para asistir a los gobiernos locales en mejorar su gestión.

Otros dos trabajadores que apoyaron la candidatura de Edwin Escobar fueron Sabrina Véliz Castañeda, quien fungió como asesora legal y se desempeñó la fiscal nacional del partido, y Gerson López Rodas, secretario operativo de la asociación que intentó sin éxito llegar al Congreso por el Listado Nacional.

Véliz acompañó a Escobar en las acciones legales que presentó ante el TSE y los tribunales en buscar revertir la decisión que lo dejó fuera de la contienda a pocos días de las elecciones del 16 de junio. También prestó sus servicios de abogada a la municipalidad de Villa Nueva, en el Instituto de Fomento Municipal (Infom) y el Plan de Prestaciones del Empleado Municipal (PPEM), donde el presidente de la Anam ocupó una silla con voz y voto. Y fue financista del partido.

En Villa Nueva, Escobar tuvo a su equipo de confianza que a su vez laboraba en la asociación. José Pablo Ramazzini Salguero, fue uno de sus asesores legales en la entidad y compitió en la planilla de María Teresa Gómez López, alcaldesa interina, que buscó continuar con el legado de Escobar, pero solo Ramazzini logró entrar como concejal de oposición en el concejo 2020-2024 de Javier Gramajo.

Otra de las colaboradoras conocidas fue Brenda Ruano Padilla, asesora en fortalecimiento municipal y esposa del exalcalde Salvador Gándara. Quería ser síndico primero, pero no lo logró porque la candidatura de Gómez obtuvo un quinto lugar.

 

Más dinero

La Anam se define desde su fundación en 1960 como una entidad privada, pero la mayor parte de sus fondos, en particular desde 2017, provienen de las arcas de las 340 comunas del país.

Antes de 2009 la cuota que aportaba cada alcaldía ascendía a Q500 y no era obligatoria. Cuando asumió Guadalupe Alberto (Beto) Reyes Aguilar, alcalde de Palencia, las reglas de la asociación cambiaron: cada municipalidad debía aportar Q1 mil.

 

 

La cifra se mantuvo así hasta 2017, pero se modificó durante la gestión de Edwin Escobar. Pasó a recaudar Q3 mil por gobierno local, lo cual aumentó los ingresos en los siguientes dos años a Q12 millones provenientes de los fondos públicos. El personal de la entidad también aumentó.

Cuando Isaias Martínez, alcalde de San Diego (Zacapa), presidió la Anam entre 2014 y 2016, tuvo entre 15 y 22 asesorías que no sumaron más de Q1.3 millones al año.

Al asumir Escobar este gasto subió hasta Q5.8 millones, en especial en 2018 cuando contrató hasta 76 asesores.

Desde 2019 la Anam tiene un integrante menos porque el alcalde de Moyuta, Carlos Marroquín, se retiró tras señalar que Escobar utilizó la entidad para fines políticos. Ese año no aportó ningún centavo.

 

Acá sigue el tema: Anam, ese trampolín político para saltar del municipio a todo el país, parte 2

Compartír:



Relacionados

Los comentarios están cerrados.

Suscríbase a nuestro newsletter


Ingrese su correo