Alcaldes: “La Anam nos dejó solos en esta crisis”

Ojoconmipisto conversó con cinco jefes ediles que no se sienten respaldados por la junta directiva de la Asociación Nacional de Municipalidades (Anam), aseguran que el sentimiento es generalizado.

Miguel Ovalle, presidente de la Anam y alcalde de Salcajá, en una reunión con la comisión de asuntos municipales en el Congreso. Foto: Facebook Anam.

 

Por José Pablo del Águila

 

A medida que la COVID-19 avanza, las municipalidades del país asemejan un rebaño desconcertado, sin un pastor que les oriente el rumbo. Un rol que le corresponde a la Asociación Nacional de Municipalidades (Anam), pero varios alcaldes no sienten el respaldo esa institución.

El pasado 25 de enero, 168 ediles votaron por el alcalde reelecto de Salcajá, Miguel Ovalle, para ejercer la presidencia de la Anam, entidad que se conforma por las 340 comunas. Su objetivo es el desarrollo y fortalecimiento de las municipalidades del país y entre sus fines destaca gestionar los apoyos necesarios ante Gobierno, según sus estatutos.

Transcurridos cuatro meses de gestión, y conforme la epidemia se agrava, varios sienten que el Gobierno central los ha excluido en la gestión de la crisis y no les provee de información suficiente para tomar decisiones correctas. En ese contexto, los alcaldes se quejan de que la Anam, lejos de exigir al Ejecutivo que los tome en cuenta, se ha vuelto su altoparlante.

De hecho, durante la campaña, Ovalle se jactó de tener el apoyo del presidente de la República, Alejandro Giammattei, lo que molestó a algunos.

 

El punto de discordia

 

Lo que intensificó el descontento fue el programa de apoyo a la economía informal que el Presidente anunció a principio de abril. El mandatario pidió a las municipalidades elaborar un listado con los comerciantes que pertenecieran a este sector y que se vieran afectados por el cese de labores para hacerles una transferencia única de Q1 mil.

Sin embargo, no recibieron ningún reglamento sobre cómo elaborar el listado. La única instrucción fue a través de cadena nacional. Mientras, frente a las municipalidades se hacían grandes colas de vecinos que exigían ser incluidos en la lista de beneficiarios.

“La Anam debió comunicarse con nosotros y decir, se va a trabajar de esta forma. Pero el presidente de la asociación lo único que hace es replicar información de Gobierno y esa ya la sabemos todos”, dice el alcalde Marcus González, de Jocotenango.

La misma opinión tiene el jefe edil de Camotán, Chiquimula, Noé Rolando Guerra, uno de los municipios ubicados en el corredor seco.

“Nosotros hemos visto que la Anam ha estado más apegada a lo que dice el Gobierno. En los municipios más lejanos como el nuestro, que es de extrema pobreza, la ayuda del gobierno no ha llegado a las comunidades y la Anam no ha dicho nada”, dice.

Por su parte, el jefe edil de Santa Catarina Barahona, Neftalí Ordóñez, se queja que la cuota mensual de Q3 mil que aportan las municipalidades para el funcionamiento de la gremial de comunas no rinde frutos.

“Lo que hace la Anam solo es cobrar la cuota mensual, pero no vemos ninguna acción de respaldo a municipalidades. Estamos sin Anam, sin junta directiva, sin presidente”, reprocha.

Otro crítico es Jorge Orellana, alcalde rival de Ovalle en la contienda por la presidencia de la Anam. El Ministerio de Desarrollo Social ni siquiera define qué deben entender por economía informal; la Anam no exigen aclaraciones.

 

“No haré oposición recalcitrante”

 

Miguel Ovalle, presidente de la Anam, considera que las críticas provienen alcaldes inconformes con que él ganara la presidencia de la institución. “Mi manera de hacer las cosas es a través de diálogo y no de una oposición recalcitrante”, se justifica.

Asegura que ha logrado beneficios para las municipalidades, uno de ellos es la transferencia del situado constitucional sin mayor afectación, pese a que el ministerio de Finanzas recauda menos. “Hemos trabajado, pero como no publicamos lo que hacemos, cada alcalde ha hecho esos comentarios. Asesoramos alcaldes que se dejan asesorar” dice Ovalle.

Karin Slowing, investigadora social y exsecretaria de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplan), coincide con lque la Anam ha fallado en velar por los intereses de las municipalidades.

“No he visto mayor rol de la Anam.  Lo único que he visto es que hace eco a la represión del gobierno contra los alcaldes. Para los alcaldes significa un desafío grande manejar una epidemia con recursos limitados. La asociación debería salir en apoyo de ellos, y en defensa de un trabajo más coordinado con gobierno central”, puntualiza.

 

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