Pocas candidatas y ninguna mujer con voz y voto en Santa Eulalia

En este municipio de Huehuetenango, Isabel Francisco se ha postulado cinco veces a la alcaldía. Hace cuatro años ocupó el segundo lugar; esta vez, el cuarto.

Juana Toledo, durante una marcha celebrada en Huehuetenango. Foto: Facebook

Por Mauricio Esteban López

Desde 1985, el municipio de Santa Eulalia, Huehuetenango ha tenido sólo alcaldes. Nunca una alcaldesa. De hecho, ni siquiera una concejal con voz y voto. En el proceso electoral de 2019, en el que participaron siete partidos políticos que postularon a 64 candidatos, 12 de ellas mujeres, Mayra Celeste Toledo Mateo logró colarse: será concejal segundo suplente de UCN.  Y no se prevé que tenga mayor incidencia.

Ahora bien, en Santa Eulalia Isabel Francisco ha sido cinco veces candidata a alcaldesa. Esta vez, se postuló con el partido Todos. En las cuatro ocasiones anteriores, con el Comité Cívico Jolom Konob. Se ubicó en el cuarto puesto; hace cuatro años quedó segunda. “Participar representa un reto doble. Soy mujer y soy indígena. Sin duda en mi caso influye el machismo. Se tiene la idea de que nosotras no podemos tomar decisiones por cuenta propia y que tenemos, primero que nada, cumplir con las responsabilidades del hogar.”

Magdalena Ordoñez, Delegada Regional de la Defensoría de la Mujer Indígena de Huehuetenango coincide con la candidata. “La poca participación política de la mujer tiene relación con el enorme machismo imperante. Por otra parte, no tienen la suficiente educación para saber que tienen el derecho de involucrarse y postularse a cargos donde se toman decisiones. No cuentan con formación en este sentido”.

Por otra parte, resalta Ordóñez, las mujeres tampoco votan por candidatas. “Este fenómeno está relacionado con el hecho de que las pocas mujeres indígenas que sobresalen y trascienden compiten entre ellas”.

Dalina Hernández, quien fue Flor Nacional de los Pueblos Mayas amplía: “No es común ver a mujeres que participen en política hoy en día porque cuando quieren incidir, en algunos casos el esposo lo prohíbe. Tampoco se creen capaces de sobresalir y discriminan en contra de otras mujeres”.

Juana Toledo, coordinadora del Consejo de Mujeres de Huehuetenango manifiesta, que, además, “desde la colonia española se fue desvalorizando la participación de las mujeres en los espacios comunitarios, sociales y políticos.  En la mentalidad europea de ese entonces, sólo el hombre podía tener el poder en tanto que las mujeres las arrinconaron en el hogar. Pero hay evidencias, incluso estelas en Tikal, Palenque y en otras ciudades mayas donde se relatan las historias de las mujeres gobernantes de esos tiempos.  En ese tiempo, era normal que una mujer tuviese poder político”.

 


Esta nota es producto del Diplomado “Periodismo Político y Electoral” que imparte el International Republican Institute (IRI), bajo la coordinación de Laboratorio de Medios, S.A. a periodistas de diversos departamentos de Guatemala. (La asistencia financiera y técnica que el Instituto Republicano Internacional (IRI) otorga para esta actividad es provista por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense.) Los puntos de vista y opiniones expresados en esta nota son de los autores y no necesariamente reflejan la política oficial de USAID o del gobierno de los Estados Unidos”.

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