Finanzas de Jacaltenango comprometidas por la recolección de basura

Los vecinos pagaron, hasta octubre, Q134,400.00, por el servicio. La comuna ha debido aportar Q375,000.00 del aporte constitucional.

 

Jacaltenango cuenta con un camión para recolectar la basura que generan los vecinos. Foto: José Bernardino Francisco

Jacaltenango cuenta con un camión para recolectar la basura que generan los vecinos. Foto: José Bernardino Francisco

Por José Bernardino Francisco

 

Las finanzas de la municipalidad de Jacaltenango, Huehuetenango, están comprometidas por la recolección de basura. Por los servicios en el tren de aseo los vecinos pagaron, hasta octubre 2016, Q134.400 en tanto que la comuna ha desembolsado Q375,000.00, fondos provenientes del aporte constitucional.

“Es nuestra obligación velar por el ornato del municipio” afirma el alcalde, Juan Antonio Camposeco. “Pero el tren de aseo nos genera gastos en consumo de combustible, compra de repuestos y reparación del camión y no tenemos más opción que usar parte del aporte constitucional para cumplir con esta función”.

Un reporte del departamento de Sanidad Pública del Centro de Salud local da cuenta de que en el municipio existen 3,367 casas ubicadas en seis comunidades del casco urbano, en los cantones San Sebastián, San Basilio, El Llano, Hernández, Pila y Parroquia. Y de todas ellas, solo 672 pagan para que la comuna recoja su basura. El resto de la población prefiere acudir en basureros clandestinos para no pagar dicho servicio.

La cuota asignada para cada vivienda por el servicio de la extracción de basura es de 20 quetzales mensuales, pero muchos no pagan porque la consideran elevada. “Pero si todos fueran conscientes de la necesidad que hay, el servicio mejoraría ya que sería auto sostenible”, señala Sebastián Hernández coordinador de trabajadores del tren de aseo municipal. Jacaltenango cuenta con un camión para recoger la basura y este, según indica Hernández, está en mal estado.

Lo cual, ha devenido tanto en mayores gastos para la municipalidad como en atraso en los trabajos de recolección. Esta comisión encargada de la extracción de basura cuenta en la actualidad con cinco empleados, más un cobrador. Quienes no pagan el servicio han contribuido con que en Jacaltenango proliferen los basureros clandestinos, que se ubican por lo general en las orillas del pueblo.

Por otra parte, también se hace un mal uso de los basureros públicos. La población, debido a ello, ha solicitado que se sancione a los responsables. De hecho, se han intentado impulsar algunas iniciativas para enfrentar este problema de salud pública pero los resultados no han sido los esperados.

Centros educativos locales instalaron botes de basura en las principales calles y avenidas de Jacaltenango, pero fue necesario retirarlos porque vecinos que no han querido pagar el servicio, han aprovechado de estos para depositar sus desechos, otros fueron destruidos.

Además, los empleados municipales encargados de recolectar la basura exigen equipos e implementos adecuados para desarrollar mejor su trabajo. “Necesitamos uniforme completo, ropa impermeable, guantes, cascos y mascarillas para proteger la salud de los trabajadores” asegura Hernández.


 

Esta nota es producto del Diplomado “Periodismo, Fiscalización y Transparencia” que imparte el International Republican Institute (IRI), bajo la coordinación de Laboratorio de Medios, S.A. a periodistas de diversos departamentos de Guatemala. (La asistencia financiera y técnica que el IRI  otorga para esta actividad es provista por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y es posible gracias al apoyo del pueblo estadounidense).

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