Expertos califican como “lluvia de ideas” las propuestas de candidatos en Quetzaltenango

Trece de los 19 partidos políticos que aspiran a la alcaldía han hecho circular sus planes de trabajo. Once de ellos por medio de trifoliares.

 

Los candidatos a alcalde de Quetzaltenango han divulgado sus planes de trabajo por medio de trifoliares. Foto: Rolando Quemé

 

Por Rolando Quemé

De los 19 partidos políticos inscritos para participar en las elecciones del 16 de junio para la alcaldía de Quetzaltenango, 13 han hecho circular sus planes de trabajo. Once de éstos se han divulgado por medio de trifoliares y en éstos se anuncian propuestas de solución para los problemas que afronta la ciudad.

Las propuestas, en términos generales, coinciden en algunos puntos. En cómo atender las inundaciones por ejemplo. O en la necesidad de construir pasos a desnivel, instalar plantas de tratamiento de desechos sólidos y en suspender el Plan de Ordenamiento Territorial vigente. También prometen construir escuelas o en poner en marcha planes de seguridad alimentaria y nutricional.

Otros proponen facilitar créditos a bajo costo para emprendimientos y vivienda. O un pacto de paz nacional, prosperidad y transparencia. Para el consultor Guillermo Recinos, quien revisó las propuestas estas más parecen “un menú de restaurante”. “No indica ni cómo ni de dónde vendrán los recursos para financiar las obras”, señaló.

De hecho, según Recinos, solo tres propuestas se aproximan a planes de trabajo: las que plantean los candidatos de Bien (Lisbeth Hernández), de Creo (Hugo Soto Comparini) y Winaq (María Teresa Castillo).

Francisco Lorenzo, ingeniero agrónomo, abogado y notario y experto en elaboración de proyectos, coincide con el análisis de Recinos. “Un plan de trabajo es un diseño que intenta guiar las acciones de un funcionario”, señala. “Debería ser producto del consenso multidisciplinario, sobre todo con la problemática que presenta una ciudad como Quetzaltenango, incluyendo la que se enfrenta en el área rural”.

“Las que he analizado” amplía Lorenzo, “no indican con qué recursos financiarán lo que pretende hacerse ni cómo se empleará al recurso humano. Se observan una serie de improvisaciones”.

Por otra parte, señala, un plan de trabajo, como mínimo, debe tener unas 20 páginas y una introducción de dos.

Recinos, además resaltó que un elemento básico de un plan de trabajo “es abordar una problemática, cómo hará y cuándo, y cuáles son las fuentes de financiamiento”.

Helena Calderón, de la organización Acciona Xela, señaló también que los planes de trabajo presentados “carecen de verdaderas propuestas. Se nota que varios candidatos desconocen la problemática del municipio”, concluyó.


Esta nota es producto del Diplomado “Periodismo Político y Electoral” que imparte el International Republican Institute (IRI), bajo la coordinación de Laboratorio de Medios, S.A. a periodistas de diversos departamentos de Guatemala. (La asistencia financiera y técnica que el Instituto Republicano Internacional (IRI) otorga para esta actividad es provista por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y es posible gracias al generoso apoyo del pueblo estadounidense.) Los puntos de vista y opiniones expresados en esta nota son de los autores y no necesariamente reflejan la política oficial de USAID o del gobierno de los Estados Unidos”.

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