Contraloría: Municipalidad de Quetzaltenango compró medicamento vencido

El informe de la Contraloría General de Cuentas da cuenta de 74 reparos durante 2016 en contra de la corporación municipal de Luis Grijalva.

El concejo municipal de Quetzaltenango cobró por una sesión que no se realizó. Foto: Mirna Alvarado.

El concejo municipal de Quetzaltenango cobró por una sesión que no se realizó. Foto: Mirna Alvarado.

 

Por Mirna Alvarado

Un informe divulgado por la Contraloría General de Cuentas (CGC) da cuenta de que la alcaldía de Quetzaltenango compró medicamento vencido por un monto de Q21,187.42, el cual se almacenó en la farmacia y dispensario municipal.

Entre las medicinas compradas están varias dosis de azitromicina, pantoprazol, vitamina E crema, artromed cápsulas, blodin calcio y nervaden cápsulas, entre otros. Las etiquetas de algunos de los productos adquiridos indican como fecha de vencimiento el año 2009 y otros en 2014.

La Contraloría señala que la compra fue realizada el año pasado, pero esta no aparece registrada en el portal de Guatecompras. Los funcionarios ediles aducen que esta omisión se debe a que se efectuó durante la gestión municipal anterior.

 

Concejo no se reúne, pero cobra la dieta

Entre los hallazgos de la CGC se menciona el cobro de dietas por una reunión que no se llevó a cabo entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2016, pero no menciona la fecha exacta en que ocurrió este hecho.

De acuerdo con el documento, el alcalde Luis Grijalva, junto a Julio Lima, concejal primero; Carlos González, concejal III; María Alvarado, concejal V; Armando Castillo, concejal VIII; Fredy Hasted, concejal IX y los síndicos José Julián Elizondo, Olga Judith Moscoso y Diego Morales Soto recibieron el pago de Q446.87 cada uno por la sesión a la que no asistieron. La municipalidad pagó Q4,021.83.

 

La auditoría solo estorba

Otro de los hallazgos es que el concejo autorizó una modificación al reglamento de la Unidad de Auditoría Interna General Municipal, la cual debe ser avalada por la Contraloría. Esta propuesta la hizo el gerente municipal, Mario Fernández.

A partir de ese cambio, el Manual de Organización, Funciones y Descriptor de Puestos establece que el actuar de la unidad “debe ser independiente de la ejecución de todo proceso operativo institucional por lo que no deben intervenir en: operaciones, registros de la ejecución de obras, presupuesto, realización de controles previos, y su actuación debe ser posterior en cualquier etapa de las operaciones municipales, ya que la auditoría interna solo genera atrasos y no fortalece la gestión municipal”.

El concejo asegura, en dicha modificación, que son ellos quienes deben decidir dónde y cuándo hacer las auditorías.

Por su parte, la Contraloría General de Cuentas expuso cómo afectó esto a la auditoría municipal. En el reporte de obras de 2016 y de obras de arrastre, la Unidad de Auditoría Interna razonó en su informe que los rubros no fueron auditados porque el punto quinto del acta 120-2016, de sesión extraordinaria del 9 de mayo de 2016, no se los permitía. Tampoco auditaron el balance general, estado de resultados y notas a los estados financieros al 31 de diciembre de 2016.

La Contraloría General de Cuentas también sancionó al Concejo Municipal por el uso inadecuado de las bodegas de la Empresa Eléctrica, por ser inadecuadas para el almacenamiento de transformadores utilizados por la Empresa Eléctrica Municipal, dispositivos que tampoco cuentan con el aval ambiental.

“La Empresa Eléctrica Municipal Quetzalteca, en sus tres bodegas, almacena transformadores usados que contienen material dañino para la salud humana, sin autorización, aval, estudios ambientales y control de instalaciones adecuadas. Esto es seguimiento a la denuncia que hizo el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales en el oficio MARN -789-2016”, puntualiza el documento.

“El  mal manejo de los transformadores que no se utilizan genera que los desechos causen daños a la población, somos conscientes de ello. En el tema del pago de dietas de reuniones a las que no asistimos fue un error de la planilla”, respondió el alcalde Luis Grijalva.

Mario Fernández, gerente municipal, señala que a todos los miembros del concejo se les notificó los hallazgos, al igual que a directores de dependencias y a extrabajadores municipales como Alejandro Ximín, quien fungió como director de la Empresa Eléctrica Municipal de Quetzaltenango.

Este es un informe preliminar de los hallazgos que se  presentarán oficialmente a finales de marzo. en el informe anual de la Contraloría General de Cuentas.

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